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domingo, 31 de enero de 2016

*** Slow living: mis 7 pecados capitales del año ***

Los comienzos del año me fascinan. Propósito va, propósito viene. Da igual si llego un pelín tarde con este post con sabor a 1 de enero, lo importante es que llegue, este es uno de mis propósitos del año más importantes. Aparte del slow living que encabeza esta vuelta a escribir. Ya tenía ganas de volver por aquí y darle a la tecla. Llevo algo más de tres semanas pecando con el slow living como una bendita. Y me hace feliz por lo que compartirlo me parece más que apetecible. Aquí mis siete pecados capitales del 2016.
 
El slow living de los frutos rojos

Mimarse (quemando la zapatilla) – creo que es mi gran principio vital ahora mismo. No es estar a plan, que también, sino hacer algo que mi mente me pedía a gritos. Sigo siendo una loca del power walking (aquí breve reminder de las bondades de caminar 10.000 pasos al día), pero he ampliado horizontes. Creo que estoy en esa fase de buscar un deporte que me haga feliz y mientras tanto amplío la colección de sneakers. Un dos por uno.  Lo que sí puedo decir es que las endorfinas deportivas son lo más (y los sneakers).
Antes muerta que sencilla. Miss Stan & Miss Dior

Comer (bien) -  un segundo pecado que va ligado al primero. La comida me pone casi como el deporte, mi instagram está lleno de bocados por algo. No es que crea ciegamente en los superfoods, pero sí creo que la buena comida y la buena vida van bastante unidas. Eso quiere decir últimamente mucha verdura de temporada (me declaro fan de las fruterías de Antón Martín que tienen desde pak-choi hasta remolacha cruda).
 
La alegría de una remolacha.
 
También experimentar mucho (después de dos semanas en Malasia con el ramen como ingrediente de la dieta diaria es bastante fácil) y disfrutar. Acompañar siempre de una buena compañía y conversación. Killer dúo.

Los buns de Buns & Bones. D I V I N O S


Beber (bien) – si lo de comer me conquista, de beber ni hablamos. Soy poco cafetera pero muy tetera y me fascinan los brebajes. Es un placer unido al invierno, un té calentito que tuneo con jengibre, limón, naranja o cítrico que pille por la nevera. En taza bonita y bien caliente. Voy camino de tener acciones en Kusmi tea, de mis tés favoritos. Y luego están los taninos y las burbujas. Vicio confesable y de nuevo si bien acompañado es un placer otro nivel. Fan de Perrier Jouet siempre. Burbuja en mayúscula.

Kusmi tea forever
 
Drink champagne & dance on the table
 
Flores - Me hago una nota mental para ampliar este tema con propiedad. Como avanzadilla: las flores frescas son siempre BIEN. Uno de los propósitos de este año es comprar flores con más frecuencia. Alegran la casa y la vista. Hacerte asidua a una floristería permite además aprender de flores. Cultura bonita donde las haya. Por supuesto las flores como la fruta y verdura: de temporada que salen mejor de precio y es un acto más sostenible. Tulipanes ON en estas fechas.
Tulipanes de mi florista del barrio.

Viajar – creo que sobran las explicaciones de las ventajas y placer que supone viajar. Después de unos cuantos años explorando las Américas he vuelto a Asia. Y quiero más. Al margen de los viajes largos hacer turismo de proximidad también es un placer. Esperando que los campos florezcan un poco para retomar la ruta de las bodegas.
 
Malaysia truly Asia
 
Darle al slow living con propiedadla vida en acústico sabe mejor. Da igual si es un concierto o una obra de teatro, de nuevo son pequeñas alegrías. El último concierto al que  fui es el de maravillosa Becca Stevens en la Sala Manicomio, muy en petit comité que le daba todavía más intimidad. Son planes que alimentan y espero que este año traiga más música.
Gran Becca
 
Reír – este último pecado puede ser consecuencia de los anteriores perfectamente. Reír siempre en compañía y a carcajadas. Feliz (slow living) año!

viernes, 10 de octubre de 2014

*** Tea time #littlepleasures ***

Con esto del galopante otoño vuelve el tiempo del té. Me refiero al tándem té calentito y sofá porque el té en realidad me acompaña siempre. No es que le haga ascos al té en bolsitas pero siempre un té en hoja me parece mucho mejor. Kusmi tea del que suelo surtirme en las fugaces visitas parisinas es un must pero tengo la mente abierta, eso siempre por delante.

La elegancia del té. Taza de Zara Home
 
La via del te es uno de los descubrimientos de la apertura mental tetera. Una cuidada marca italiana de tés con una historia que enriquece todavía más el rico sabor. Ahí es poco. Fundada en los años 60 por un florentino empeñado por extender la cultura del té, la marca es hoy  - al menos en Italia- un icono del ritual del té. De hecho el nombre lo toma prestado de la manera japonesa de describirlo: chado o lo que es lo mismo, el camino del té, la via del te en italiano.
Tándem: té y un dulce
 
 
Hasta aquí bien, las ganas de probarlo in crescendo. Hasta llegar a saber que tiene 300 variedades, cada cual más original y auténtica, desde roiboos que para mí se ha convertido en un gran clásico, jazmín, darjeeling, blanco, verde, blend, earl grey. Los nombres de los tés son otra historia, muchos de ellos juegan a la dolce vita y toman prestadas las grandes referencias italianas. La via tiene además un bonito salón de té en el Four Seasons de Florencia, nada más que un adicional reconocimiento a la calidad.

 
Ahora, no es que sea difícil de encontrar en España, sino lo siguiente. La escasa cultura del té que tenemos por aquí debe de ser una de las culpables, aunque esto poco a poco va cambiando gracias a sitios como Vailima, mi salón de té más favorito. Aún así, joyas como La Via del Te aparecen de vez en cuando en Internet (vente-privee.com), palabra de tea-lover.

domingo, 22 de septiembre de 2013

*** A relaxing taza de té in Madrid***

If you cannot read Spanish, scroll down for English
 
No hace falta que jure que alrededor de un simple café se puede liar una parda. Para ser precisos very parda. Aquel desafortunado relaxing cup of café con leche de Ana Botella ha desencadenado en mi una reflexión (un poco superflua para ser franca) sobre el arraigo del café en las agendas cotidianas españolas y sobre la falta del mismo del té. Afortunada o desafortunadamente he bebido hectolitros de teína desde mi infancia. No ha sido ni es ningún trauma, todo lo contrario: me gusta un té más que – echo mano de esta maravillosa expresión sin sentido- a un tonto un lápiz.
 
Si en el oriente el té siempre ha sido un ritual, en Europa tiene una dimensión muy social. El té tiene un poder parecido al vino: es un buen acompañante de las charlas y complicidades. Caliente, helado, con limón, con rodaja de pomelo, en taza, con menta, con miel: admite declinarse de muchas maneras y a pesar de esta versatilidad cuesta encontrar un buen té por Madrid. Con el ánimo de darle un poco de protagonismo hoy tres lugares para desfogarse como tea-lovers.
Vailima: una pequeña oasis tetera en pleno barrio Salamanca (General Pardiñas 54, Madrid). Además de ser un lugar precioso, tiene una kilométrica carta de tés – casi un centenar de variedades que componen su jardín de té- y acompañamientos varios.


Decorado con mucho mimo y gusto, trabaja con la maison de Theodor, una casa de tés francesa que además de tener un packaging y naming con carácter tiene unos tés deliciosos. Blancos, verdes, chinos, rojos, negros: los pantones de té vienen aderezados por ingredientes sorprendentes. Otro punto a su favor es la tienda donde hacerse con todo lo necesario para replicar el ritual de té en casa. Toda la cultura de té en pleno Madrid. Muy recomendable su blog.
 
 
Mama Framboise: más que un tea room propiamente dicho, es un breakfast & brunch room, como se autodefine con grandes reminiscencias de una pâtisserie y decoración provenzal. Tiene una carta de tés mucho más reducida que la anterior Vailima, pero aquí aplicamos: lo bueno breve, dos veces bueno.
 


Con obrador propio, tiene una gran selección de macarrons, tartaletas, galletas, milhojas, palmeras, pain de chocolat, croissantes, bizcochos, grignotines, tartas y así al infinito y más allá. Está en el barrio de las Salesas (Fernando VI 23, Madrid) y encaja tanto en las horas matutinas, luncheras o de merienda. Me gusta que tenga revistas y periódicos que son uno de los mejores acompañantes del rico binomio té + pastelito.

 

Magasand: Si Mama Framboise se alejaba un paso del concepto de tea room, Magasand da otros dos pasos más. No es una tetería, pero precisamente por ello me encanta. Hay que reivindicar un buen té fuera de su hábitat natural. Magasand es como un deli hipster, lugar raruno digno de Manhattan o Berlin.


Sandwiches, bagels y las ensaladas son su rica propuesta salada para hacer mescolanzas con un té. Puntos a favor: una decoración a lo Monocle (que curiosamente no tienen en su carta de revistas) gran selección de revistas imposibles (Frame, Mark, Grey: niveles superiores de lecturas imposibles) y ubicación (doble de puntos: Travesía San Mateo y Columela). Un sitio pequeñito pero matón. Vayan al Magasand en su bici vintage.
 

Queda pendiente otro posts para los que prefieran tomarse una buena taza de té en casa. Stay tuned.

Photo credits: Vailima, Mama Framboise & Magasand

***
In Spain life turns around a cup of coffee (at least until the sun goes down). But what about tea? Not really a common drink in Spain? Indeed the tea culture has landed very recently. Still, there are some cool places in Madrid to fancy drink a nice cup of tea. Check out my favorite tea-trio below.
 

 
Vailima: a beautiful tea garden. Its tea menu features around hundred of kinds of teas and petit fours to accompany. All its delicious appetizers are homemade while the tea comes from maison Theodor, a French tea house that matches quality tea leaves, variety of flavors plus great packaging & naming. Tea becomes a delicious ritual at Vailima.

 
Mama Framboise: French Provence touch boulangerie & patisserie.. Its tea menu is not a massive selection, but you can drink a good one and mix it with one of its gorgeous selection of French cuisine art: macarrons, croissants, grignotines, cakes, pain de chocolat.
 
 

Magasand: it´s not strictly a tea room, in fact it´s more a hipster Deli, but I reckon tea shall not be only drunk at tea rooms. It´s sexy to have a good cup of tea everywhere. Magasand is full of design, impossible magazines and enjoys a short but good tea menu. Black earl grey, green tea, Nordic punch, yogi tea: all perfect to match with its delicious sandwiches, bagels and saladas.
 
 

For those who prefer to drink a cup of tea at home-sweet-home: stay tuned. We´ll get there soon.
 
 
 
 
 
 
 
 
 


lunes, 24 de junio de 2013

*** 50 shades of…GREEN ***

Verde: uno de mis pantones favoritos del MOMENTO. Decisión poderosamente influida por las últimas adquisiciones textiles (gracias Zara por estos momentos de disfrute genuino de shopping furtivo).
Zara y sus cristales

Del verde me gusta su carácter multitask. Es la riqueza de sus tonos, de sus sombras y de lo que los franceses llaman nuance (palabra bonita donde las haya, también en español: matices). Los trazos verdes son un placer cuando te los encuentras en la moda, en la calle, en el té o en los mercados callejeros.
Roma y sus green streets markets
Para mí es un concepto que va más allá del color y que transmite – más aún en estos instantes estivales recién estrenados- una fuerza visual que me conquista.
Green way of life by Chanel. Un must

Al principio del año los agureros fashionistas aclamaron el verde como el color del año. El pantone más IN iba a ser esmeralda. Y digo iba –pasado imperfecto- porque este love statement se quedó en una declaración de intenciones. ¿Mi gozo en un pozo? Poco rastro del green encontramos en los escaparates y me ha costado rescatar las huellas de este 50 shades of green.
Este es un homenaje al green pantone lost in translation. Y pensar que podíamos haber sido tan felices juntos…
Walking a mint chaos by Manolo Blahnik
***

Green: one of my recent favorite pantones. No doubt this currently loving has been strongly influenced by my last green shopping decisions (tribute to Zara and its shopping instants).
Asos green lady

I love the subtle multitask mood: its richness, shades and nuances. I enjoy meeting green sketches in fashion, on the street, during the green tea-time or at street markets.
Kusmi tea is always a perfect tea decision

Green encloses a powerful visual strength. The upcoming summertime just highlights this green love story of mine.
Hip tee: Rock it lime green, baby

At the beginning of the year many claimed green as the color of the year. Green Emerald was supposed to be the most fashionable pantone to wear and live. Here we go with ‘past tense’ detail: this green love statement has not survived. I don´t easily find the green pantone when shopping and this 50 shades of green you´ve been walking through has been a true longtime search.
Malababa: fluor tete de mort
 
Anyway, here we go with a green-lost-in-translation tribute. We could have been so happy together…
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