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viernes, 2 de mayo de 2014

*** May Confidential***

 
Últimamente ando con el ojo y la nariz metidos en el mundo de la moda (y en más mundos de ahí que publico poco o menos todavía, pero es temporal): una de sus verdades más absolutas es que es cíclica. Como todo (o casi todo) en la vida. Esa es una bonita promesa de esperanza, así que he decidido inaugurar sección con este primer confidential (creo que no hace falta explicar los pormenores de la temporalidad…) que no tiene más pretensión que la de hacer un zoom in en los detalles. Porque los detalles tienen un especial encanto y una confidencialidad suprema.

 
Los pequeños detalles (con importancia, siempre) de mayo giran alrededor de esta maravillosa luz que nos regala que quita el aliento y despierta ganas infinitas de:
Caminar - que no es lo mismo que correr (ya me extenderé en otro momento sobre las diferencias, que lo tengo pendiente). Es pegarte el capricho de andar a solas (o no) con tus pensamientos. Actividad necesaria donde las haya y zapatillas urbanas como estrella invitada. El sumum urbano en primavera.  
Walking
 
Oler - y olisquear que casi describe mejor esta sensación de explosión primaveral que convierte las ciudades en jardines improvisados. Y un buen y desordenado ramo de tulipanes que son de las flores más sencillas y bellas de esta época. O las preciosas rosas del Retiro que andan en estos días explosivamente orgullosas.
Flores explosivas de la Rosaleda

Disfrutar – de un buen picnic. La sucursal del Retiro de Magasand (del que hablé aquí)  se ha propuesto devolver al picnic a la lista de actividades cool. Con o sin mantel de cuadros rojos, lo esencial son las viandas y en Magasand hacen unos sándwiches perfectos para comerlos mirando ese cielo de Madrid tan mágico. A comer a la calle todos!
Picnics sin mantel pero con bagels y cestas de mimbre
Comer – descubriendo lugares bonitos con gente molona. El que cumple ambas condiciones es La Chula de Chamberí, una neotaberna pequeñita pero matona. Tiene una pizarra en la que hay infinidad de platos ricos y vinos bien elegidos. Tiene una adecuada dosis de intimidad y una carta con la que relativizas la operación biquini. Tiene una cazuela de mejillones con una buena copa de Valtravieso. Tiene unas croquetas de cocido y hasta aquí puedo leer.  
La chula es muy chula
 
Cantar – sé que los karaokes son muy vintage, pero es que tienen un encanto que se merecen volver a nuestras vidas. Para mi uno de los clásicos es el de la Castellana 210, aunque más perfecto aún para una noche de balas perdidas el Toni2 con el poderío de su piano y con su peculiar audiencia. Imprescindible ir en buena compañía que hay mucho crápula suelto. (Alerta: está muy cerca de La Chula de Chamberí, ahí lo dejo).
Crápulas land
 
Volar – no me refiero a despegar literalmente. Mayo es tiempo de vuelo de faldas y vestidos. Y también del enterramiento de medias. Y de reconciliación con el piestureo. Un par de direcciones vestidiles que nunca fallan: Kling y Poete. Además del ya merecido cambio de armario, claro está.  
Arriba Kling, abajo Poete.
 

Aprender – a soñar. Aquí cada cual halla su receta, pero un buen libro puede ayudar. Yo recomiendo los juegos de ficción de Dani Seseña que después de varios ejercicios de equilibrios y desequilibrios entre la realidad y no realidad en su blog, ha parido su primer libro Periodismo Ficción. Se puede comprar en la librería La Fábrica y de paso dejarse conquistar por el espacio que entre galería, libros y tienda combina una bonita ecuación de continente-contenido.
La fabrica (de libros, sueños y cosas)

 
Feliz mayo!

 

domingo, 22 de septiembre de 2013

*** A relaxing taza de té in Madrid***

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No hace falta que jure que alrededor de un simple café se puede liar una parda. Para ser precisos very parda. Aquel desafortunado relaxing cup of café con leche de Ana Botella ha desencadenado en mi una reflexión (un poco superflua para ser franca) sobre el arraigo del café en las agendas cotidianas españolas y sobre la falta del mismo del té. Afortunada o desafortunadamente he bebido hectolitros de teína desde mi infancia. No ha sido ni es ningún trauma, todo lo contrario: me gusta un té más que – echo mano de esta maravillosa expresión sin sentido- a un tonto un lápiz.
 
Si en el oriente el té siempre ha sido un ritual, en Europa tiene una dimensión muy social. El té tiene un poder parecido al vino: es un buen acompañante de las charlas y complicidades. Caliente, helado, con limón, con rodaja de pomelo, en taza, con menta, con miel: admite declinarse de muchas maneras y a pesar de esta versatilidad cuesta encontrar un buen té por Madrid. Con el ánimo de darle un poco de protagonismo hoy tres lugares para desfogarse como tea-lovers.
Vailima: una pequeña oasis tetera en pleno barrio Salamanca (General Pardiñas 54, Madrid). Además de ser un lugar precioso, tiene una kilométrica carta de tés – casi un centenar de variedades que componen su jardín de té- y acompañamientos varios.


Decorado con mucho mimo y gusto, trabaja con la maison de Theodor, una casa de tés francesa que además de tener un packaging y naming con carácter tiene unos tés deliciosos. Blancos, verdes, chinos, rojos, negros: los pantones de té vienen aderezados por ingredientes sorprendentes. Otro punto a su favor es la tienda donde hacerse con todo lo necesario para replicar el ritual de té en casa. Toda la cultura de té en pleno Madrid. Muy recomendable su blog.
 
 
Mama Framboise: más que un tea room propiamente dicho, es un breakfast & brunch room, como se autodefine con grandes reminiscencias de una pâtisserie y decoración provenzal. Tiene una carta de tés mucho más reducida que la anterior Vailima, pero aquí aplicamos: lo bueno breve, dos veces bueno.
 


Con obrador propio, tiene una gran selección de macarrons, tartaletas, galletas, milhojas, palmeras, pain de chocolat, croissantes, bizcochos, grignotines, tartas y así al infinito y más allá. Está en el barrio de las Salesas (Fernando VI 23, Madrid) y encaja tanto en las horas matutinas, luncheras o de merienda. Me gusta que tenga revistas y periódicos que son uno de los mejores acompañantes del rico binomio té + pastelito.

 

Magasand: Si Mama Framboise se alejaba un paso del concepto de tea room, Magasand da otros dos pasos más. No es una tetería, pero precisamente por ello me encanta. Hay que reivindicar un buen té fuera de su hábitat natural. Magasand es como un deli hipster, lugar raruno digno de Manhattan o Berlin.


Sandwiches, bagels y las ensaladas son su rica propuesta salada para hacer mescolanzas con un té. Puntos a favor: una decoración a lo Monocle (que curiosamente no tienen en su carta de revistas) gran selección de revistas imposibles (Frame, Mark, Grey: niveles superiores de lecturas imposibles) y ubicación (doble de puntos: Travesía San Mateo y Columela). Un sitio pequeñito pero matón. Vayan al Magasand en su bici vintage.
 

Queda pendiente otro posts para los que prefieran tomarse una buena taza de té en casa. Stay tuned.

Photo credits: Vailima, Mama Framboise & Magasand

***
In Spain life turns around a cup of coffee (at least until the sun goes down). But what about tea? Not really a common drink in Spain? Indeed the tea culture has landed very recently. Still, there are some cool places in Madrid to fancy drink a nice cup of tea. Check out my favorite tea-trio below.
 

 
Vailima: a beautiful tea garden. Its tea menu features around hundred of kinds of teas and petit fours to accompany. All its delicious appetizers are homemade while the tea comes from maison Theodor, a French tea house that matches quality tea leaves, variety of flavors plus great packaging & naming. Tea becomes a delicious ritual at Vailima.

 
Mama Framboise: French Provence touch boulangerie & patisserie.. Its tea menu is not a massive selection, but you can drink a good one and mix it with one of its gorgeous selection of French cuisine art: macarrons, croissants, grignotines, cakes, pain de chocolat.
 
 

Magasand: it´s not strictly a tea room, in fact it´s more a hipster Deli, but I reckon tea shall not be only drunk at tea rooms. It´s sexy to have a good cup of tea everywhere. Magasand is full of design, impossible magazines and enjoys a short but good tea menu. Black earl grey, green tea, Nordic punch, yogi tea: all perfect to match with its delicious sandwiches, bagels and saladas.
 
 

For those who prefer to drink a cup of tea at home-sweet-home: stay tuned. We´ll get there soon.