jueves, 9 de julio de 2015

*** If life gives you lemons…***

Entre mi último post y este debe de haber más de 150.000 pasos: simples matemáticas de los 10.000 pasos que religiosamente ando al día. Eso sin contar las zancadas, los saltos, los tropiezos y los cruces de camino. No vienen al caso.


Hay veces que la vida te da limones y empiezas a hacer limonada. Que es más o menos en lo que andaba mientras el invierno se convertía en primavera y ahora en este sofoco llamado verano.
 
De tanto limón no solamente aprendí de sus múltiples propiedades: vitamina C y minerales en vena, sino que incorporé la tendencia limonera al armario – que de paso resultó ser trendy. Feliz de ambas consecuencias y con 3 vestidos, 4 camisetas y 2 shorts de un bonito amarillo más, sin mencionar mejores digestiones.
Los limones son de los pocos alimentos que contienen iones negativos, que a su vez son uno de los principios de la dieta alcalina que equilibra el PH. Se digieren mejor, aportan energía y de paso desintoxican. Dicen que medio limón en ayunas con agua tibia es un gran estimulante. Dicen y digo porque ese pequeño gesto sienta muy bien. Además es un imprescindible compañero del té, las infusiones, las ensaladas y hasta alegra un vermú. Así que a comprar limones y si son orgánicos, mejor que mejor.

domingo, 18 de enero de 2015

*** 10.000 pasos ***

Los eneros son meses en bucle, al igual que los lunes, al igual que las primaveras y las vueltas al cole. El eterno día de la marmota de las dietas y propósitos. Por lo visto en este enero se han disparado las adquisiciones online de básculas en Amazon, señal inconfundible del propósito de la vida fit.


fit life by adidas & new balance


Debería de pasar lo mismo con las zapas porque no hay mejor forma que calzarse unas y hacer al menos 10.000 pasos al día (aprox 7 kilómetros). 


Es la teoría en la que no solo creo sino practico desde hace unos 5 meses, mi power walking urbano quizás sobrepasa los 10.000 porque sumo casi 2 horas diarias. Suerte que tiene una de haberse enganchado a las caminatas que me llevan y me traen al y del trabajo/casa a diario.
 
 estampas de power walking
power walking y los beauty corners de los domingos

Estos mínimos 10.000 pasos son una rutina casi sagrada que no solo justifican mis incursiones foodies, aportan grandes estampas urbanas y son buenísimos para la salud. Así que menos tonterías detox y más power walking. Con constancia, unas buenas zapatillas y buenas rutas que Madrid tenerlas, las tiene a raudales.

La magia de la ciudad

domingo, 4 de enero de 2015

*** Reloading ***

Aunque siempre me ha convencido más la vuelta al cole como momento de reloading, los comienzos del año también son bonitos para re-comenzar. El año pasado se fue con muchas cosas y muchos cambios, entre todo ello no pude dedicar mucho tiempo a este blog y he dejado más retales en mi instagram (Les petits fondants) que por aquí. La esencia de les petits fondants sigue a la espera de un reloading que – como no- está firmemente entre los propósitos de este 2015 que desde ya bautizo como #goodyear deseando que tenga:

Harmonía, porque el equilibrio es bello.
Harmonía, poco más que añadir
 
Horas para viajar y caminar, que aunque me estoy leyendo Mujeres que corren lo del running sigue siendo sin ser lo mío.
 

Descubrir

Luz, aunque sea la de invierno en forma de preciosísimas velas de Diptyque o Olivia Soaps. 36 horas de luz en cada una de ellas. Si, las velas son mi nueva obsesión y gracias a los que habéis contribuido este año que crezca sin límites.
Horas de luz mimosa
 
Sabor porque ayuda a redondear los sentidos. O muchos sabores como los de una de las últimas cenas de 2014 en la grandiosa La Cabra. Sabor con una estrella Michelín y una buena compañía (y una buena copa de vino always). También se recomienda experimentar en la cocina de uno. Una buena tarta tatin quita todos los males.
Las tortillas de camarones en La Cabra
 
Tarta tatin in progress

Color, a pesar de que blanco y negro es muy nostálgico. #goodyear a todo color y que no falte el rojo. El rojo labios, el rojo uñas y el rojo vino, como no. Con suavidad como el de mi último-vino-muy-favorito: La Garnacha Centenaria.
Wine is divine
 
Momentos siempre compartidos aunque sea con uno mismo. Pero si pueden ser con los que forman parte de tu vida: simplemente insuperable. Tanto como beber un té con cítricos en una buena taza. De té ya he hablado, pero de tazas ya hablaré.
Estas tazas son la bomba. To be continued
 
Sonrisas (y si cae alguna lágrima de las de felicidad tampoco nos quejaremos). Siempre mejor con red lips y si es con la locura de los rojos de Diorific de Dior: sublime.
 


Y por supuesto: picardía, que siempre es necesaria. Feliz año!

jueves, 4 de diciembre de 2014

*** December confidential ***

Ando a vueltas con las vueltas. En un abrir y cerrar de ojos se ha pasado noviembre, quienes me conozcan saben que es un decir porque hacer una mudanza exige silencio digital. Y es lo que me tocó en aquel sweet november: mudar de casa que es como mudar de vida. Pero vuelvo,  vuelvo como el turrón o más bien como una pop up store navideña que es el planazo absoluto de este diciembre frío-pelón. Porque este es el secreto peor guardado del mes, una retahíla de deliciosos espacios milagro repletos de magia, cositas bonitas, sueños y hasta vermuses. Poco más que añadir.
Aquí la ruta pop-up-store-ra a lo road to perdition madrileño: 
The hovse: lo querrás todo, incluida la casa con sus 4 pisos y su terraza secreta. Para mí de lo mejorcito, un espacio lleno de puestos y productos cuidados que van desde las cachonderías de oneighbours, delicadas joyas de ouibyou, velas, tazas, kits de picnics, vajillas de porcelana pintada hasta una selección gourmet de lo más interesante y un total acierto en forma de vermutería y un par de puestos para foodies. Es una creación de la agencia Better. Un aplauso por acertar con el concepto, el lugar, la selección y la distribución. Según vas avanzando juega con todos tus sentidos. El último en tocar: el gusto del vermú. Imprescindible para terminar el tour. General Arrando, 40.

 

Kenay Home: A esta pop up le tengo especiales ganas. Kenay tiene un showroom permanente, pero en Valencia. Es una explosión de decoración nórdica. Si eres más de la revista AD que El Mueble lo amarás todo. Cabeceros, sillas, cojines, detalles decorativos… un enamoramiento en tonos grises y blancos fríos. Calle Velarde 14.

 
 
Meaning: Un mercadillo con marcas de diseño nacionales e internacionales y un fin solidario muy bonito porque destinará el 10% de las ventas a apoyar proyectos que ayudan en darle cauce a la creatividad y talento de mujeres sin recursos. Con diseño muy british y un espacio de gin-tonic, una forma más de disfrutar de los paseos por un Madrid navideño. Palacio de Santa Bárbara.
 

Mercadillo de Plaza Mayor: si, no es nada hipster, pero es de toda la vida y con eso es suficiente para volver todos los años. Como el turrón Suchard, como el árbol de navidad, como los puestos de belenes, como unas tajadas de bacalao en la plaza de la Puerta Cerrada y un vermú de grifo de los sin tonterías ni modernidades. Es Madrid en su puro estado castizo y por mucho que nos guste el Madrid mutante a hipster, no queremos que pierda esa faceta, verdad?
 
The table by: Y como no de solo comprar vive el hombre, aquí una auténtica pop up para el paladar. Un restaurante fugaz que muta de cocinero y carta, acogiendo a los grandes nombres de la cocina que replican sus restaurantes en este pop up tan colectivo y precioso en su concepto. Este diciembre toca la segunda mutación con the table by cenador de Amós y Jesús Sanchez al frente. 2 menús, una carta única, un espacio abrazado por originalidad. Un diez de concepto. Y eso que hablo sin haber ido aún. Aunque con reserva, que esto no me lo pierdo.

 

sábado, 18 de octubre de 2014

***Fashion food porn: les cannelles de Burdeos***

Los domingos son de excesos, de aperitivos, vermuses, comidas, sobremesas y siestas-de-las-de-pedigree–sofá y manta. También son de horno y postres que lo de postrear un domingo es muy de foodporn insider. En muchas ocasiones he jurado y perjurado que los dulces no son mi devoción, pero un domingo es un domingo, oiga.
 
Domingueo de sobremesa
 
Una de las grandes ventajas de que Madrid se vuelva tan foodie es la multiplicación de pastelerías ideales. Ideales porque tienen un montón de bollos y dulces más y menos exóticos – y no hablo de los cupcakes que afortunadamente han muerto bien muertos como moda odiosa que fueron – amén.
La fruta siempre es una buena opción

La ruta repostera es bastante amplia. Uno de mis imprescindibles, Moulin Chocolat, un clásico de domingueo. Pegado al Retiro da para un buen tándem de trote matutino culminado con un foodporn shopping. Para mí es un sitio en el que cada vez que voy descubro cosas nuevas. Lo más nuevo? Los cannellés de Burdeos, un bollo horneado de crema con toque de vainilla y ron. Muy francés y muy digno de domingo.  

 
Dicen que tiene una forma de canalillos y que se parece un poco a los pasteles de arroz de Bilbao. No he tenido placer de probar estos últimos, pero tengo claro que la forma me recuerda a pequeños soles. Tiene una capa más o menos crujiente por fuera y por dentro es cremoso y rico.
Cannelles + fruta


Ideal para desplegar el concepto de café gourmand, la buenísima pijada francesa de un espresso rodeado de pequeños bocados dulces. Los expertos dicen que se puede versionar el cannelle con manzana, acompañarlo de fruta, crema inglesa o chocolate caliente. La generosidad de los extra está directamente relacionada con la duración de la siesta. Bon appetit, vivan los domingos afrancesados.
Café gourmand o puro vicio. Foto de Rudy Girón
París y yo

viernes, 10 de octubre de 2014

*** Tea time #littlepleasures ***

Con esto del galopante otoño vuelve el tiempo del té. Me refiero al tándem té calentito y sofá porque el té en realidad me acompaña siempre. No es que le haga ascos al té en bolsitas pero siempre un té en hoja me parece mucho mejor. Kusmi tea del que suelo surtirme en las fugaces visitas parisinas es un must pero tengo la mente abierta, eso siempre por delante.

La elegancia del té. Taza de Zara Home
 
La via del te es uno de los descubrimientos de la apertura mental tetera. Una cuidada marca italiana de tés con una historia que enriquece todavía más el rico sabor. Ahí es poco. Fundada en los años 60 por un florentino empeñado por extender la cultura del té, la marca es hoy  - al menos en Italia- un icono del ritual del té. De hecho el nombre lo toma prestado de la manera japonesa de describirlo: chado o lo que es lo mismo, el camino del té, la via del te en italiano.
Tándem: té y un dulce
 
 
Hasta aquí bien, las ganas de probarlo in crescendo. Hasta llegar a saber que tiene 300 variedades, cada cual más original y auténtica, desde roiboos que para mí se ha convertido en un gran clásico, jazmín, darjeeling, blanco, verde, blend, earl grey. Los nombres de los tés son otra historia, muchos de ellos juegan a la dolce vita y toman prestadas las grandes referencias italianas. La via tiene además un bonito salón de té en el Four Seasons de Florencia, nada más que un adicional reconocimiento a la calidad.

 
Ahora, no es que sea difícil de encontrar en España, sino lo siguiente. La escasa cultura del té que tenemos por aquí debe de ser una de las culpables, aunque esto poco a poco va cambiando gracias a sitios como Vailima, mi salón de té más favorito. Aún así, joyas como La Via del Te aparecen de vez en cuando en Internet (vente-privee.com), palabra de tea-lover.

domingo, 5 de octubre de 2014

*** La silicona es el nuevo neopreno de la moda ***

Mi afición a los collares es un secreto a voces. Me encantan y disfruto lentamente que sean y sigan siendo tendencia. Un poco bling-bling, es un complemento agradecido, viste, da brillo (y brío), alegra, decora, adorna. Un multiusos, vaya, de los buenos: goza de un precio accesible y una distribución fácil.
 
Colección de una fan del bling-bling
¿Uno de mis favoritos? El que he adquirido felizmente a las Joyas de la familia Bradshaw, unos pedrolos dignos de un cuello noble (de los del título nobiliario). Pedrolos únicos a la par que ligeros. Detalle importante puesto que la mayoría de los bling-bling zareros cuentan con un peso pesado que cargan las cervicales. 
Lazos everywhere by COS
 
 
El año pasado hablé mucho de neopreno (aquí). Ha sido mi pequeño fenómeno, una tendencia disruptiva y molona. He estado buscando un sustituto de esta disrupción de texturas y creo que lo tengo. La silicona. Es el nuevo neopreno de la moda. Y me encanta desde ya mismo.  
 
La silicona de COS con cierre a base de imánes
 
No es que sueñe con un vestido de silicona o me haga un outfit a base de los cacharros de Lekué… La silicona más molona es la de los collares y en COS los tienen a raudales. Y no digo más. Que las tendencias se llevan, no se debaten.

 
Cadena de COS